Medio siglo dando soluciones al metal (1975–2025)
Fundada en 1975 por D. Francisco Menéndez Álvarez, Tratamientos Térmicos Mieres nació para responder a la demanda del sector metalúrgico asturiano. Cinco décadas después seguimos siendo una empresa de origen familiar, en permanente evolución, que ha sabido incorporar nuevos servicios, procesos y tecnologías sin perder su objetivo: ofrecer soluciones eficaces con un servicio cercano al cliente.
¿Qué hacemos?
Dos líneas de negocio, un mismo compromiso
Tratamientos térmicos industriales con tecnologia de última generación
Modificamos la estructura interna del acero para mejorar su dureza, resistencia al desgaste, tenacidad y vida útil. Trabajamos con hornos de atmósfera controlada, hornos de vacío, tratamientos termoquímicos y temple por inducción.
Aceros especiales y aceros para herramientas
Por qué las empresas del metal confían en Tratamientos Térmicos Mieres
50 años de experiencia y conocimiento del sector metalúrgico.
Tecnología de última generación en tratamientos térmicos.
Asesoramiento en ingeniería de materiales, no solo venta de producto.
Equipo comercial con formación técnica que ofrece soluciones personalizadas.
Un referente en Asturias y el norte de España
Desde el corazón de Asturias trabajamos para clientes de toda España. Nuestro servicio logístico propio nos permite garantizar entregas rápidas en Asturias y en toda la zona norte, con plazos ajustados y relaciones comerciales estables y de confianza.
Innovación continua y relevo generacional
Estamos en pleno proceso de modernización tecnológica y relevo generacional. Seguimos apostando por la innovación continua, la atención personalizada, los plazos de entrega ajustados y las relaciones comerciales de confianza que nos han convertido en un referente del sector.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un tratamiento térmico del acero?
Es un proceso controlado de calentamiento y enfriamiento que modifica la microestructura interna del acero para mejorar propiedades como la dureza, la resistencia al desgaste, la tenacidad o la estabilidad dimensional, sin alterar la forma de la pieza. Es un paso clave para adaptar un metal a su uso final.
¿Para qué sirve tratar térmicamente una pieza metálica?
Sirve para que la pieza rinda mejor en servicio: aumentar su dureza y resistencia al desgaste, mejorar la tenacidad frente a impactos, eliminar tensiones internas del mecanizado, afinar el grano o dar estabilidad dimensional. En resumen, alarga la vida útil y la fiabilidad del componente.
¿Qué propiedades del acero se pueden modificar con un tratamiento térmico?
Principalmente la dureza, la resistencia mecánica, la tenacidad, la ductilidad, la resistencia al desgaste y a la fatiga, y la estabilidad dimensional. Según el tratamiento elegido se prioriza una u otra, buscando el equilibrio adecuado para cada aplicación.
¿Un tratamiento térmico cambia la forma o las medidas de la pieza?
No cambia la forma, pero algunos procesos pueden generar pequeñas deformaciones o variaciones dimensionales por el calentamiento y enfriamiento. Con hornos controlados, tratamientos en vacío o nitruración a baja temperatura se minimizan estas deformaciones, lo que es clave en piezas de precisión.
¿Cómo sé qué tratamiento térmico necesita mi pieza?
Depende del material, la geometría, la dureza y profundidad de capa buscadas, y las condiciones de trabajo (desgaste, impacto, fatiga, corrosión, precisión dimensional). Lo recomendable es un asesoramiento técnico previo que valore estos factores y proponga el tratamiento óptimo.
¿Qué ventajas tiene el tratamiento en vacío frente a la atmósfera convencional?
Evita la oxidación y la descarburación superficial, ofrece piezas limpias que no requieren limpieza posterior, reduce la deformación y permite un control muy preciso del ciclo térmico. Es la opción idónea para componentes de alta responsabilidad y precisión.
